En su familia ya habían dos papas, Esteban III y Sergio II. Fue elegido papa a los 75 años de edad. Dos veces antes había declinado ser propuesto como papa. Estuvo casado antes de tomar los hábitos. Hizo cuanto pudo por mantener buenas relaciones con y entre los ambiciosos e ineptos descendientes de Carlomagno. Obligó a Lotario, rey de Lorena, a dejar a su concubina y aceptar de nuevo a su legítima esposa. Mantuvo una férrea posición contra el cismático Hincmar, cardenal de Reims. Durante su reinado, Bulgaria dejó la esfera romana y se adhirió al patriarca de Constantinopla.
Autorizó la traducción de la liturgia al eslavo, paso que muchos consideraron desacertado pero que en realidad era un paso progresista muy adelantado a su época. Adriano II murió a finales del año 872.