Nació en Cerdeña (antiguamente conocida como Sardinia), Italia, en el año 450. Al momento de ser elegido papa, una parte del clero eligió a Lorenzo y otra apoyó a Símaco. Esta división se mantuvo hasta que el rey Teodorico I se decidió en favor de Símaco y finalmente en el año 506 Lorenzo renunció dejando a Símaco como único papa. Aparte de las continuas luchas por la silla papal, Símaco tuvo que hacer frente a los monofisistas y otras doctrinas heréticas. Durante los turbulentos acontecimientos suscitados entre las facciones que favorecían a Lorenzo y a Símaco, fue muerto entre muchos otros el sacerdote de nombre Giordano, padre del que en el año 535 llegaría a ser el papa Agapito I.