Primero de los llamados Padres Apostólicos. Según Irenero, Clemente se relacionó personalmente con Pablo y Pedro. Uno de sus escritos dirigido a la iglesia que estaba en Corinto fue tenido en mucha estima hasta el siglo IV. Aparte del Nuevo Testamento, su carta a la iglesia de Corinto es la pieza de literatura cristiana más antigua. En el siglo V apareció en el Codex Alexandrinus una II carta de Clemente a los corintios. Misma que aún desde antes fue considerada espuria por Eusebio, Jerónimo y otros. Clemente supuestamente fue desterrado a Crimea por el emperador Trajano quien posteriormente ordenó que fuera encadenado y echado al mar con un ancla de hierro. Se supone también que Gregorio de Tours excavó su tumba, encontrando varios huesos y un ancla. El papa Adriano II depositó sus restos en el altar mayor de la basílica de San Clemente en Roma. El escritor Prædestinatus también corrobora la versión de que Clemente murió como mártir.