Con respecto a la homosexualidad, el mundo ha perdido la capacidad y el valor de llamar las cosas por su nombre. La Biblia siempre ha condenado la sodomía y para Dios no existen áreas grises respecto este ni a ningún otro pecado y dice que ni los afeminados ni los homosexuales heredarán el reino de Dios y por tanto están condenados al fuego eterno.
Los homosexuales se hacen, no nacen No existe ninguna prueba científica que los homosexuales nazcan diferentes. No existe ningún gen que haga que los homosexuales sigan un anormal. No existe ninguna hormona que obligue a los homosexuales a observar esa conducta. En suma, los homosexuales se hacen, no nacen. Son homosexuales porque quieren serlo, no porque Dios los haya hecho así.
Si Dios habla tan claro en la Biblia y de forma categórica condena la homosexualidad, ¿Por qué tantos cristianos no hallan la forma de enfrentar el tema? Considero que quienes evitan enfrentar abiertamente este tema es porque están trantando de no herir susceptibilidades, prefieren quedar bien con el mundo aunque para hacerlo tengan que apartarse de la voluntad de Dios. En muchos países del mundo están cobrando fuerza los movimientos homosexuales. Quienes antes con vergüenza escondían su pecado, hoy de forma descarada lo publican y organizan desfiles y manifestaciones reclamando "sus derechos". El descaro no conoce límites, En España reciéntemente se "legalizó" el matrimonio entre dos personas del mismo sexo. Con esta legalización los sodomitas ibéricos adquirieron el derecho de adoptar niños. Habrá que preguntarse sobre los derechos del niño, a dónde habrá quedado la figura de "preversión de menores", pues es casi seguro que los niños y niñas que tengan la desgracia de ser adoptados por dos homosexuales, también terminen siendo homosexuales. Es normal que los políticos faltos de escrúpulos sancionen semejante distorsión, pero que los cristianos no hallen valor para enfrentar esas aberraciones es inconcebible. Incluso hay grupos religiosos que están discutiendo la posibilidad de ordenar ministros homosexuales.
El espíritu detrás de la homosexualidad El pecado es desobediencia a Dios, el primer pecador fue satanás y detrás del pecado está siempre la mano del diablo. En tiempos del Antiguo Testamento la homosexualidad se manifestaba como parte de un rito satánico de ahí que Dios dice en: Deu 23:17 Ninguna de las hijas de Israel será ramera de culto pagano; tampoco ninguno de los hijos de Israel será sodomita de culto pagano.
1Ki 14:24 Hubo también en la tierra sodomitas de cultos paganos. Hicieron conforme a todas las abominaciones de las naciones que el SEÑOR había echado delante de los hijos de Israel.
1Ki 15:12 También expulsó de la tierra a los sodomitas de cultos paganos, y quitó todos los ídolos que sus padres habían hecho.
Lo que dice el Nuevo Testamento En el Nuevo Testamento volvemos a encontrar la condenación de Dios contra la homosexualidad.
1Co 6:9 ¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales,
1Ti 1:9 reconociendo esto: que la ley no ha sido instituida para el justo, sino para los transgresores y rebeldes, para los impíos y pecadores, para los irreverentes y profanos, para los parricidas y matricidas, para los homicidas, 1Ti 1:10 para los inmorales, homosexuales, secuestradores, mentirosos, los que juran en falso, y para cualquier otra cosa que es contraria a la sana doctrina,
Rom 1:21 Pues aunque conocían a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio corazón fue entenebrecido. Rom 1:22 Profesando ser sabios, se volvieron necios, Rom 1:23 y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Rom 1:24 Por consiguiente, Dios los entregó a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos; Rom 1:25 porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, quien es bendito por los siglos. Amén. Rom 1:26 Por esta razón Dios los entregó a pasiones degradantes; porque sus mujeres cambiaron la función natural por la que es contra la naturaleza; Rom 1:27 y de la misma manera también los hombres, abandonando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lujuria unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos el castigo correspondiente a su extravío. Rom 1:28 Y como ellos no tuvieron a bien reconocer a Dios, Dios los entregó a una mente depravada, para que hicieran las cosas que no convienen;
La conducta cristiana frente al homosexualismo Al igual que con cualquier otro pecado, la homosexualidad debe ser confrontada recordando que Dios ama al pecador, pero aborrece el pecado. Opino que nuestra posición debe ser de apertura hacia quienes viven ese pecado, recordando que nosotros tal vez no seamos tentados por ese pecado, pero al mismo tiempo no estamos libres de pecado, por lo que nuestra condición frente a Dios no es diferente que la de los homosexuales, los asesinos, los borrachos, etc.
Como personas, los homosexuales merecen nuestro respeto y compasión, aunque no podemos aceptar o avalar sus acciones pecaminosas. Ellos y ellas necesitan de la Salvación de Cristo exactamente igual que nosotros y por tanto, no debemos marginarlos, sino mostrarles que hay un Salvador que dio su vida por ellos al igual que por nosotros.