Guatemala map
Oscar A. Domínguez L.
Portal del Nuevo Testamento
Hosting by Yahoo! Web Hosting
Búsqueda rápida
Escriba en el espacio en
blanco la o las palabras que
identifican el tema que busca
Envíenos sus comentarios, no olvide
incluir su dirección de email para
poder responderle.
Pedro Abelardo

El pensador más brillante del siglo XII.  Nació en Nantes, Francia, en 1079.  Estudió en Loches
bajo la dirección del filósofo nominalista Roscelino y en París bajo la tutela de William de
Champeaux.  En el año 1108 comenzó a dar clases en París.  Pocos años después Abelardo
demostró su capacidad al derrotar a Champeaux en un debate público en París.  Alrededor de
1116, también derrotó a Anselmo de Laon en una discusión sobre exégesis bíblica.  Después de
esa victoria, Pedro Abelardo se alojó en casa de un importante canonigo de la catedral de Notre
Dame de nombre Fulbert.  En casa de Fulbert, Abelardo se convirtió en tutor de Eloisa, la bella
sobrina de Fulbert.  Ambos se enamoraron y de esa relación nació un niño al que Eloisa llamó
Astrolabio.  Ante la insistencia de Abelardo, contrajeron matrimonio a espaldas de Fulbert.  
Cuando el canónigo se enteró, hizo que Pedro fuera castrado.  Eloísa hizo votos de monja en la
abadilla benedictina de Saint-Argenteuil y Abelardo se unió a la hermandad de la abadilla de
Saint-Denis-en-France, de París.

En 1121, Abelardo publicó un tratado sobre la trinidad.  Esa obra fue condenada y quemada en
el concilio de Soissons y Abelardo fue obligado a abandonar la abadía de
Saint-Denis-en-France, por lo que se fue a Nogent-sur-Seine donde fundó una capilla y un
oratorio llamado
"Paraclete".  En 1122, Pedro escribió el tratado "Sic et Non" (latín, Si y No), en el
que analiza 158 interrogantes teológicas.  Para ilustrar sus razonamientos, Pedro acude a la
Biblia y los escritos de los Padres de la Iglesia.    

En 1132 escribió su autobiografía titulada:  
"Historia Calamitum" (latín, Historia de mis
desventuras).  Por esos años Pedro y Eloísa iniciaron una hermosa relación epistolar que ha
llegado hasta nuestros días como clásica de la correspondencia romántica.

En 1140, la búsqueda de Pedro Abelardo chocó con la censura de Bernardo de Claraval, quien
recomendó al papa Inocencio II que lo excomulgara.  Abelardo apeló, pero Bernardo convenció al
papa con su obra "Los errores de Pedro Abelardo".  En su camino a Roma para presentar su
apelación, Pedro se refugió en la abadía de Cluny, donde se refugió y murió en 1142.  Sus
restos fueron llevados y enterrados en el oratorio del "
Paraclete".  Cuando Eloísa murió en 1164,
fue enterrada junto a su amado Pedro Abelardo.  En 1817, sus restos fueron trasladados y
enterrados juntos en una tumba del cementerio de Père Lachaise en París.