Nació en el año 130 y murió en el 202 aproximadamente. Escritor cristiano especializado en la defensa de la ortodoxia en contra de distintas corrientes heréticas. Por su apego a las Sagradas Escrituras, se constituyó en uno de los bastiones en el desarrollo de la teología cristiana.
Mientras vivía en Asia Menor fue discípulo de Policarpo de Esmirna, luego se convirtió en presbítero (anciano) y seguidamente obispo de la ciudad de Lyons. En sus escritos hizo confluir las tradiciones teológicas de Asia y occidente. Manteniendo su adhesión a Roma, intentó mediar en las disputas provocadas por la celebración de la pascua y el Montanismo durante el reinado del papa Victor I (189-199). Su propósito era mantener la unidad de la iglesia, idea que era primordial en su propuesta teológica.
El cronista Gregorio de Tours describe el martirio de Ireneo durante el reinado del emperador romano Lucio Septimio Severo.