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Una exhortación a buenas obras (5)

Esta lección no habla de fe sino de sus frutos o sus obras.  Enseña como un cristiano debe
conducirse en sus relaciones con los otros humanos.  Pero ¿Cómo debemos caminar en el Espíritu
delante de Dios? es algo que cubre la fe.  Pablo habla de la fe extensamente antes de tratar este
tema, pero ahora hallamos que este pasaje no es didáctico, sino dirigido a exhortar y urgir las
almas de aquellos que ya están concientes de su deber. Pablo, en el libro de Romanos 12:7 y 8
dedica al ministro a dos cosas, a la doctrina y a la exhortación.  La parte doctrinal consiste en
predicar verdades no conocidas por todos, para instruir e iluminar a la gente. Exhortación es incitar
y urgir el cumplimiento de tareas ya bien comprendidas.  Necesariamente, ambas obligaciones
reclaman la atención del ministro y por lo tanto, Pablo las toma en cuenta.

El apóstol utiliza agradables figuras en su admonición y hace un llamado elocuente. Introduce
ciertas palabras como: "armadura", "trabajo", "sueño", "despertar", "oscuridad", "luz", "día",
"noche", todas ellas de forma puramente figurada, sin hacer referencia al significado que estas
palabras tienen comunmente. Estos símiles nos ayudan a comprender el pensamiento espiritual. El
significado es: Ya que por lograr una ganancia temporal los hombres se levantan del sueño,
cuando la noche ha dado lugar a la mañana, hacen a un lado las cosas de las tinieblas y toman el
trabajo del día; más grande es la necesidad de despertar de nuestro sueño espiritual, para echar
fuera las cosas de las tienieblas y entrar a las obras de la luz, ya que nuestra noche ha pasado y
nuestro día ha amanecido.

El sueño aquí quiere decir las obras de maldad e incredulidad. Porque el sueño es propio de la
noche, y por tanto, también se da una explicación en las palabras: "...echemos, pues, las obras de
las tinieblas".  De forma similar, en el pensamiento de despertar y levantarse están sugeridas las
obras de la fe y la piedad. El
levantarse del sueño es algo que de forma natural hacemos por las mañanas. Pablo se refiere a
este mismo concepto en 1a. Tes. 5:4-10:
5:4 "Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sobrecoja como ladrón;
5:5 Porque todos vosotros sois hijos de luz, é hijos del día; no somos de la noche, ni de las
tinieblas.
5:6 Por tanto, no durmamos como los demás; antes velemos y seamos sobrios.
5:7 Porque los que duermen, de noche duermen; y los que están borrachos, de noche están
borrachos.
5:8 Mas nosotros, que somos del día, estemos sobrios, vestidos de cota de fe y de caridad, y la
esperanza de salud por yelmo.  
5:9 Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salud por nuestro Señor Jesucristo;
5:10 El cual murió por nosotros, para que sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente
con él.

Pablo, por supuesto, no está predicando contra el sueño físico, utiliza figuras contrastantes entre el
sueño y la vigilia para ilustrar el letargo y la actividad espiritual, entre la vida de piedad y de
impiedad. En suma, su concepto aquí de "levantarse del sueño es el mismo que aparece en su
declaración de Tito 2:11-13:  
2:11 Porque la gracia de Dios que trae salvación á todos los hombres, se manifestó.  
2:12 Enseñándonos que, renunciando á la impiedad y á los deseos mundanos, vivamos en este
siglo templada, y justa, y píamente,
2:13 Esperando aquella esperanza bienaventurada, y la manifestación gloriosa del gran Dios y
Salvador nuestro Jesucristo.
Lo que en el pasaje anterior es llamado "renunciando a la impiedad y a los deseos mundanos", en
nuestro texto es descrito como levantarse del sueño y vivir templada, justa y píamente es descrito
como "caminar y vestirse de la armadura de luz, mientras que la aparición de la gracia es el día y la
luz, como escucharemos.

29 abril 2004 2314 Hrs.  La traducción de este sermón continúa.
Los sermones
de Martín Lutero
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