Colegio Evangélico La Palabra The Word - La Palabra© Welcome to the New Testament The Word - La Palabra©
|
Filipo el Árabe, Marco Julio Filipo
Nació en el año 204. Reinó entre 244-249 d.C. El nombre de su padre era Julius
Septimio Severo en lo que hoy es el poblado de Shahba a unos cien km al sur de
Damasco. Cuando llegó a ser emperador, embelleció e hizo importantes
construcciones en su pueblo natal y le llamó Filipópolis. En el año 230 se casó con
Marcia Otacilia Severa. En el 238 tuvieron un hijo al que llamaron Marco Julio
Severo Filipo. La carrera de Filipo el Árabe fue apoyada por su hermano Julio
Prisco que fue nombrado prefecto de los pretorianos por el emperador Gordiano III.
Anteriormente sirvió como prefecto de Mesopotamia, procurador de Macedonia,
viceprefecto de Egipto y juez de Alejandría. Algunos historiadores suponen que la
campaña romana para recuperar parte de Mesopotamia redundó en favor hacia
Prisco y otro soldado llamado Timesiteo (suegro de Gordiano III). A la muerte de
Timesiteo, Filipo fue nombrado prefecto. En los años 243 y principios del 244 Roma
emprendió una campaña militar contra los persas. La campaña terminó en una
humillante derrota, el invierno y una pobre planificación fueron algunos de los
factores que inclinaron la balanza contra los romanos. Durante la retirada hacia el
río Éufrates, Gordiano III murió en un motín provocado por Filipo el Árabe quien
desvió los suministros destinados a alimentar a las tropas de Gordiano III. Filipo fue
proclamado emperador por el ejército y aceptado por el senado. Con el propósito
de terminar la guerra con los persas en el este, Filipo hizo un pacto con el rey
Sapor I en el que Filipo se comprometía a pagar una compensación de 50 millones
de sestercios y un tributo anual. Aparte de ese gasto enorme, Filipo tenía que
afrontar los gastos de la construcción de Flipópolis, su ciudad natal en Arabia. Con
el fin de recaudar ese dinero, Filipo se vio obligado a elevar los impuestos y a dejar
de lado las necesida-des de muchas poblaciones, lo que favoreció la insurrección
en diversas partes del imperio. A pesar del la inestabilidad política, la población
romana disfrutó de una grandiosa celebración del primer milenio de la fundación de
Roma. Un testimonio de la celebración es la obra: “Historia de los Mil Años” de
Asinius Quadratus.
Julio Prisco
Se supone que Julio Prisco el hermano de Filipo murió tratando de sofocar los
levantamientos, y no se sabe más de él.
Filipo el Árabe y la iglesia
El teólogo e historiador cristiano Eusebio de Cesarea, hoy reconocido como uno de
los padres de la iglesia, escribió respecto a Filipo Árabe, diciendo que era un
cristiano practicante. Según Eusebio, el apologista y maestro cristiano Orígenes
mantuvo correspondencia con Filipo y su esposa Otacilia. Una vez, Bábilas, obispo
de Antioquía, le impidió el acceso a Filipo a la celebración de la pascua, hasta que
no hubiera confesado sus pecados. A juzgar por el uso de títulos y símbolos
paganos, Filipo no parece ser un verdadero cristiano, pero esa es una opinión
vertida a más de 1,700 años de su reinado. Durante su reinado, la situación legal
de la iglesia no cambió. No ha llegado hasta nosotros ningún edicto o documento
imperial favorable al cristianismo, si Filipo era un cristiano practicante, lo único que
nos queda es hacer conjeturas de las razones por las que no legisló a favor de la fe
que había abrazado. Hay que anotar que Filipo no llevó a cabo ninguna
persecución sistemática de los cristianos. Sería Decio su sucesor, quien
supuestamente por su odio por Filipo persiguió brutalmente a la iglesia.
Filipo hijo
En el año 247, Filipo nombró corregente y sucesor a su hijo Filipo de nueve años
de edad. En el año 248 murió Marcia Otacilia Severa, la esposa de Filipo.
Según el relato de Zósimo, cuando se dieron los levantamientos de Iotapiano y
Pacatiano Filipo se presentó ante el senado y ofreció abdicar si el pueblo y el
senado se lo pedían. Luego, con el propósito de recuperar el control en el área del
Danubio, Filipo nombró al senador Decio comandante de las legiones de esa
región. Al poco tiempo, las tropas romanas se amotinaron y proclamaron emperador
a Decio. Filipo salió de Roma para enfrentarse al sublevado Decio. Cuando ambos
ejércitos se trabaron en batalla en las afueras de Verona, las tropas de Filipo
fueron superadas por Decio. Filipo murió en combate o fue asesinado por sus
propios soldados. Al llegar a Roma la noticia de la muerte de Filipo el Árabe, los
pretorianos asesinaron a Filipo hijo. Algunos historiadores juzgan a Filipo el Árabe
como un traidor indeciso, aunque durante su reinado logró mantener cierta
estabilidad política en el imperio.
